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Harkitectura

Diseñar un espacio de trabajo es una tarea de vital importancia para que un negocio consiga ser exitoso. Una oficina es un lugar donde los trabajadores van a llevar a cabo su labor y está más que demostrado que este lugar influye de forma directa con su rendimiento. Pero no solo los trabajadores se ven afectados, sino que, una oficina es la primera impresión que un cliente tiene sobre la empresa.

A la hora de diseñar el espacio de trabajo hay que tener en cuenta que los trabajadores tienen que poder realizar sus labores de forma eficiente pero sin olvidar que hay que dotar a la oficina del carácter propio de la empresa para que el cliente sea capaz de reconocer la marca y sentirse cómodo.

Como hemos mencionado en el párrafo anterior dos tipos de personas utilizarán las instalaciones, los clientes y los trabajadores. Por ello debemos de tener en cuenta las necesidades de ambos para conseguir una buena simbiosis.

Cuando hablamos de diseño de oficinas hacemos referencia a las necesidades que tiene el

trabajador durante su jornada laboral en las instalaciones, sin embargo, cuando hablamos de arquitectura comercial nos referimos a las impresiones y necesidades en función de las tareas que lleve a cabo el cliente en las oficinas.

 

¿Cuáles son los primeros pasos en el diseño de una oficina?

 

Lo primero que debemos saber para diseñar una oficina es todo lo correspondiente a la empresa que va a utilizarla. Dependiendo del sector y la forma en que trabajen tendrán unas necesidades u otras. Dentro de las requisitos de la empresa, hay que hacer hincapié en las necesidades tanto a nivel colectivo como individual.

También debemos de definir muy bien los requisitos que tendrá y funciones que realizará el cliente dentro de las instalaciones.

Desde el punto de vista de la arquitectura comercial las instalaciones de una empresa enfocada al marketing no son las mismas necesidades que puede tener una organización que pertenezca al sector de la banca o al sector deportivo. En la banca el cliente debe de sentir seguridad y elegancia en la primera impresión y eso se consigue con espacios amplios y sobrios, sin embargo en el sector del marketing todo debe de respirar de forma totalmente distinta. En este último caso, por norma general, el espacio debe de reflejar todo el proceso creativo que ocurre en sus trabajos a través de las instalaciones. 

Si nos enfocamos en el diseño de oficinas, con las mismas empresas del ejemplo anterior, las necesidades de los trabajadores tampoco son las mismas. En el caso de la banca, los trabajadores van a pasar muchas horas trabajando con documentación y tratando con clientes, por lo que el empleado deberá encontrarse cómodo en su zona de trabajo y tener de forma fácil e intuitiva acceso a las distintas formas de organización de su “papeleo”. Si hablamos de una empresa deportiva, el trabajador deberá de disponer de espacios amplios y las herramientas necesarias para poder realizar los distintos ejercicios que requiera su labor.

 

Acerca de la ergonomía.

 

Un buen diseño de oficina no trata únicamente de conseguir que los empleados trabajen de forma más eficiente sino que también consigue la disminución de enfermedades, accidentes laborales y lesiones. O lo que es lo mismo el diseño de una oficina debe de estar pensado para los trabajadores que van a hacer uso de las instalaciones y ser ergonómico para ellos.

 

La ergonomía en el puesto de trabajo se define como el estudio de la adaptación de una zona laboral a las características físicas y psicológicas del empleado o usuario. El estudio de la ergonomía es un proceso imprescindible en el diseño de una zona de trabajo puesto que si el empleado, quién es la persona que va a hacer uso de esas instalaciones, no se encuentra cómodo jamás podrá desempeñar su función con el máximo rendimiento.

Pero la definición de ergonomía no solo hace referencia a los empleados, sino a los usuarios o en este caso, a los clientes. Hablando de la arquitectura comercial hay que saber que tareas o gestiones va a desarrollar el cliente en nuestras instalaciones para así ponérselo lo más fácil posible y conseguir así que nuestro cliente vuelva contento, y no pensando lo complicado que va a ser realizar cierta tarea. Así mejoramos de manera significativa la impresión de nuestros clientes sobre nuestra empresa.

 

La gran importancia del mobiliario.

 

Toda oficina debe de respirar con los mismos valores e identidad de la organización a la que

representa y es aquí donde el mobiliario cobra aún más importancia.

Los distintos tipos de mobiliarios ayudan a distinguir y a resaltar las distintas zonas, departamentos y estructura organizativa de la empresa.

Dependiendo de cual sea la labor que desarrollen los empleados deberán de contar con un tipo de mobiliario u otro. Adaptando el mobiliario a sus tareas conseguimos, como bien hemos comentado anteriormente, aumentar el rendimiento de éste reduciendo al mínimo las posibles lesiones o enfermedades. Por ejemplo, si un empleado trabaja durante su jornada delante del ordenador, es necesario que el habitáculo donde se encuentre tenga una iluminación óptima para así llegar al final de su horario sin mucha fatiga ocular.

Sin embargo, si por la naturaleza de la empresa los clientes van a tener que esperar a ser

atendidos de manera frecuente, es muy importante que el mobiliario y diseño de la sala de espera sea cómoda y facilite el tiempo a ser atendido. La sala de espera es el primer punto donde un posible cliente se convierta en cliente.

 

Para acabar.

 

Como hemos leído durante este artículo, el diseño de una oficina es un proceso más complejo de lo que pueda parecer a simple vista por lo que es muy recomendable encargar este trabajo a profesionales el sector.

Desde Harkitectura queremos que conozcas que ofrecemos nuestros servicios para conseguir que tu empresa tenga una oficina tan eficiente para tus trabajadores como acogedora para tus clientes.

Ante cualquier pregunta o sugerencia, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

 

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