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Harkitectura

Con la actual situación que estamos viviendo a causa del Covid-19, nuestra vivienda se ha convertido en el lugar en el que más tiempo pasamos, y ha pasado de ser nuestro hogar a ser nuestro refugio.

Por eso, a la hora de realizar una reforma en nuestro refugio debemos aprender a diferenciar entre un buen arquitecto o constructora y uno malo.

Debemos tener en cuenta una serie de apartados que son vitales a la hora de escoger un buen arquitecto y lograr diferenciarlo de uno malo.

 

Planificación

Es el primer punto que debemos estudiar a la hora de comenzar una reforma.

Aquí es donde más se suele diferenciar un arquitecto bueno de uno malo. La planificación de una reforma es esencial para que esta se lleve a cabo de forma eficaz y eficiente.

Es necesaria debido a que debemos tener claro cual será la fecha de comienzo de esta, así como la fecha en la que concluirá.

Estas estimaciones le sirven de guía tanto al arquitecto como al cliente, el primero tiene claro cuales son sus plazos para trabajar de forma organizada, y el segundo tiene claro cuando estará completado un nuevo hogar, oficina, etc.

La planificación también es importante para la compra y recepción de los materiales necesarios para efectuar la reforma. Sin un control o planificación de estas compras es imposible saber cuando se dispondrá de ellos.

Un mal arquitecto o una mala constructora tendrá una planificación muy pobre, sin casi control. Te facilitaran una fecha de inicio, pero casi con toda la seguridad, su fecha estimada de finalización será muy poco precisa, incluso de varios meses.

 

Presupuesto

Se trata de uno de los puntos más importante que debemos tener en cuenta debido a que esto incidirá de manera directa en nuestras finanzas.

Como clientes debemos definir nuestro presupuesto máximo, para que pueda servir de guía al arquitecto.

Debido a la gran experiencia con la que contamos desde Harkitectura, hemos detectado que en numerosas ocasiones el cliente no quiere proporcionar un presupuesto estimado porque piensa que puede coartar la libertad del arquitecto o por miedo a que sus exigencias en el proyecto sean mucho más caras de los que ellos pensaron.

 

En este caso, un buen arquitecto estudiará las exigencias que conlleva el proyecto, estimando los gastos en los que se podrían incurrir. De esta forma, elaborará un presupuesto aproximado teniendo en cuenta los costes de mano de obra y los costes de los materiales.

Además, este presupuesto se verá incrementado en un porcentaje por si surge algún imprevisto.

En el caso contrario, un mal arquitecto no estimará ningún presupuesto y esto puede tener un impacto financiero devastador para el cliente.

 

Funcionalidad

En este caso es claramente identificable. Un buen arquitecto/constructora piensa en la funcionalidad de la vivienda. Diseña los espacios de forma que sean útiles, sacando el máximo provecho de cada rincón.

Un buen arquitecto será aquel que prime la estética, pero unida a la funcionalidad de los espacios.

Por tanto, un mal arquitecto es aquel que solo se preocupa de que el diseño sea estético, pero no funcional.

 

Normativa y licencias

 Un seguro o licencia de obra no te costará nada en comparación con la tranquilidad y paz mental que ganarás.

Un mal arquitecto te asesorará erróneamente, afirmando que ahorras mucho sin sacar la licencia de obra y que no pasará nada.

Obviamente, un arquitecto responsable te informará de toda la normativa vigente que existe en cuanto a obras y edificaciones, así como de todo los permisos y licencias que son necesarias antes de arrancar con el proyecto.

 

Como información complementaria debes saber que la responsabilidad civil que puede ser imputada al arquitecto se resumen en tres categorías de vicios o defectos de construcción:

  • Defectos de construcción estructurales.
  • Defectos de construcción funcionales
  • Defectos de construcción de terminación o acabado.

Además, debes tener claro que toda edificación deberá cumplir requisitos básicos que establece el articulo 3 de la LOE en lo relativo a la funcionalidad, seguridad y habitabilidad.

 

Trabajo en equipo

El trabajo en equipo entre el arquitecto y el cliente es vital para que el proyecto sea fructífero.

Si eliges un buen arquitecto o una buena constructora estarán dispuestos siempre a mantener un “feedback” o una buena retroalimentación de los avances del proyecto, los imprevistos que han surgido y demás detalles para mantenerte al día de los avances de este.

Además, este contacto es muy beneficioso para la correcta definición de la obra. el arquitecto. Escuchará tus necesidades y verá si están dentro de las posibilidades.

 

 

Como consejo final, basado en nuestra amplia experiencia, queremos incitaros a comunicaros continuamente con el arquitecto/constructora.

Una buena comunicación entre el arquitecto, la constructora y el cliente es la base para que el resultado del proyecto satisfaga a ambas partes.

Y, sobre todo, déjate asesorar por profesionales de calidad, quienes mejor que ellos para darle vida a la casa de tus sueños, tu oficina deseada o cualquier proyecto que habite en tu mente.

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